Presentación
Esta formación se dirige a partidos políticos preocupados por la democracia y distribución de la riqueza. Responde a la necesidad de transferir a los responsables políticos el conocimiento académico sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el mercado laboral. El objetivo es elaborar conjuntamente marcos estratégicos de política pública que permitan aprovechar los beneficios de la IA a la vez que mitigar sus efectos sobre las desigualdades sociales y económicas, reduciendo así el riesgo de desafección democrática y evitando que, a medio plazo, estos impactos se traduzcan en cambios en el comportamiento electoral favorables a la extrema derecha.
Objetivos
- Dar a conocer los impactos de la IA en el mercado de trabajo, en la distribución de la riqueza y en el comportamiento electoral a medio plazo, basándonos en datos muy actualizados sobre el impacto de la IA en el mercado laboral y los debates académicos interdisciplinares del ámbito de la economía y la ciencia política.
- Desarrollar recomendaciones sobre políticas públicas que puedan implementarse a nivel municipal, autonómico, estatal o regional para distribuir los beneficios económicos de esta tecnología entre toda la población y evitar en última instancia un “backlash político” que pueda añadirse a otros factores que están alimentando el auge de la extrema derecha.
Estructura
- Introducción15 min.
- La IA como cambio sistémico20 min.
- Impacto en el mercado laboral: sectores y velocidad40 min.
- Acumulación de poder y capital en la era de la IA15 min.
- Software libre y open source: ¿hacia una IA democrática?20 min.
- Propuestas de políticas públicas y programáticas35 min.
- Muestreo de la viabilidad política de las propuestas15 min.
- Cierre y debate20 min.
Contexto
La IA está transformando el mercado laboral. La cuestión central no es si la IA transformará el mercado laboral, sino qué proyecto político e institucional orientará esa transformación. En el caso de los partidos preocupados por la democracia y la distribución de la riqueza, intervenir en el desarrollo y la gobernanza de la inteligencia artificial se concibe como una condición necesaria para responder a sus efectos distributivos, reforzar el apoyo ciudadano a la democracia y evitar que la inseguridad económica se traduzca en dinámicas de desafección política o en un desplazamiento autoritario del comportamiento electoral. Esta formación parte de este diagnóstico.
¿Qué impacto económico y distributivo tendrá la IA?
La IA es la tecnología de carácter general que ha sido adoptada más rápidamente en la historia. Según encuestas recientes, la mitad de los trabajadores europeos afirma que la IA ya está provocando cambios significativos en su ocupación, mientras que sólo el 20% considera que su empleo no se ha visto afectado. Los avances en el rendimiento de la IA generativa en 2024 y el desarrollo de modelos de IA basados en agentes en 2025, junto con los resultados obtenidos en múltiples pruebas comparativas respecto a benchmarks humanos, refuerzan la idea de que se trata de una tecnología con un enorme potencial para generar innovación y crecimiento económico. Es más, las crecientes tensiones internacionales entre EE.UU. y China sobre este tema apuntan a que optar por no desarrollar capacidades en IA llevará a una dependencia tecnológica, económica, política y militar de la Unión Europea respecto a los dos grandes polos emergentes.
Un tema menos tratado en el debate público, pero de gran importancia para el futuro de la democracia, son los impactos distributivos de la IA; es decir, qué sectores sociales y económicos ganarán o perderán en términos absolutos y relativos. Cualquier tecnología que genere crecimiento económico difícilmente afectará a toda la población por igual y en algunos casos, las ganancias a nivel agregado son compatibles con un empeoramiento de las condiciones de vida de amplios sectores de la población, e incluso con un empeoramiento medio en las condiciones de vida.
Aunque la rápida evolución de esta tecnología hace poco predecibles los impactos distributivos a medio y largo plazo, contamos ya con datos recientes sobre los impactos percibidos de la IA entre los trabajadores. Existe mucha diversidad: el optimismo sobre la IA está mucho más extendido entre los que hasta ahora se han posicionado como ganadores de la economía del conocimiento (los jóvenes, los hombres, los más educados y las personas que viven en ciudades). En cambio, existe una preocupación significativa sobre el impacto de la IA en el trabajo entre los mayores, las mujeres, los menos educados y las personas que no viven en ciudades. No obstante, los datos iniciales sugieren que por el momento los grandes perjudicados por la introducción de la IA generativa en el trabajo son los jóvenes, entre quienes se han concentrado los descensos en puestos de trabajo y salarios.
A nivel de respuestas políticas a estas sensaciones de oportunidad o amenaza, sabemos que las personas que se sienten preocupadas por el impacto de esta tecnología en el trabajo demandan más redistribución económica y nuevas políticas relacionadas con la tecnología, como los impuestos a robots y algoritmos, la codeterminación en el trabajo y la regulación de la tecnología.
¿Qué políticas deberían proponer los partidos preocupados por las consecuencias de la IA sobre la desigualdad?
La IA introduce nuevos retos adicionales al debate sobre las políticas públicas: algunos ejemplos son la dependencia tecnológica respecto a EE.UU. y China, la emergencia de capacidades creativas y cognitivas superiores a las del trabajador medio (empujando a la baja la retribución del trabajo creativo y cognitivo) y la alta velocidad a la que se producen los cambios.
El conocimiento actualizado sobre los impactos de las políticas a distintos niveles, así como de las nuevas propuestas existentes (regulación de la IA, dirección de su desarrollo hacia la complementariedad y alejándose de la sustitución, cambios en los impuestos a sociedades, adaptación a nivel local) será clave para poder adaptarse a esta nueva revolución industrial.
Los partidos políticos democráticos también empiezan a considerar los impactos sobre la base fiscal, ya que, en las democracias avanzadas, una parte importante de los ingresos de los estados proviene de los impuestos al trabajo.
Desarrollar estas políticas puede ser beneficioso para el voto por los partidos políticos democráticos. Un argumento central de esta formación es que los cambios económicos debidos a la tecnología tienen efectos directos sobre el comportamiento electoral, pero que dichos efectos políticos no están predeterminados, sino que dependen de la oferta política. La evidencia empírica muestra que los colectivos más expuestos a la inseguridad laboral debido al cambio tecnológico y a la pérdida de estatus económico presentan mayores niveles de desafección democrática y una mayor propensión al voto de extrema derecha. Los trabajadores afectados por la digitalización previa a la IA (trabajadores industriales y de cuello blanco en tareas rutinarias), culparon a menudo incorrectamente de su declive económico a la inmigración y al comercio internacional porque hubo iniciativas políticas que ofrecieron esta narrativa.
Actualmente, las narrativas políticas respecto a la IA están en desarrollo y hay espacio político para desarrollar propuestas progresistas directamente relacionadas con la tecnología: los trabajadores que se sienten amenazados por la IA piden más redistribución y nuevas políticas públicas relacionadas con la tecnología, por tanto, políticas razonables respecto a este cambio, que no desplazan la culpa a la inmigración o al comercio internacional, en lugar de alimentar a la extrema derecha.
El trabajo académico debe tener también vocación de servicio público y es a esta vocación a la que responde esta formación.
Docentes
Xavier Fernàndez-i-Marín
Es investigador Ramón y Cajal en el Departamento de Ciencia Política, Derecho Constitucional y Filosofía del Derecho en la Universitat de Barcelona. En su investigación, desarrolla y adapta métodos de investigación en ciencias sociales, incluyendo herramientas de inferencia bayesiana, visualización de datos, programación probabilística, diseños experimentales y aprendizaje automático. Ha realizado contribuciones en varias áreas sustantivas como la política comparada, administración pública, política pública, relaciones internacionales y psicología. Trabaja también en la difusión de herramientas digitales a la administración pública y otros aspectos relacionados con la gestión pública de la Sociedad de la Información, incluyendo la adopción de la Inteligencia Artificial en las administraciones públicas.
Aina Gallego
Es profesora asociada de Ciencia Política en la Universitat de Barcelona e investigadora asociada al Instituto de Estudios Internacionales de Barcelona (IBEI). Es doctora en Ciencias Políticas por la Universitat Autònoma de Barcelona (2008) y fue investigadora postdoctoral en la Universidad de Stanford y en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España. Ha investigado sobre varios temas como las desigualdades en la participación política, la participación electoral, la psicología política, las élites políticas o las instituciones. Desde hace 10 años, se ha especializado en las consecuencias políticas del cambio tecnológico, incluida la inteligencia artificial (IA). Actualmente trabaja en varios proyectos europeos vinculados con este tema.
Florencia Olivares
Es estudiante de doctorado en Ciencia Política en la Universitat de Barcelona (UB). Realizó la licenciatura y el máster en ciencia política en la Pontificia Universidad Católica de Chile y trabajó en varios proyectos de evaluación política aplicada. Posteriormente, obtuvo un máster en Análisis Político y Asesoría Institucional en la Universitat de Barcelona. Sus intereses de investigación actuales incluyen el cambio tecnológico y las desigualdades sociales y digitales, los experimentos, y las brechas de género.
Contacto
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Esta formación se enmarca en los proyectos “Impactos Políticos y Sociales de la Inteligencia Artificial” (RED2024-153955-T) financiado por la Agencia Española de Investigación y “Actitudes de los Ciudadanos hacia la Inteligencia Artificial” (PID2021-123111OB-I00) financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación.